3, 2, 1 adelante…el 25 de junio de 2019 si todo va bien el Vivian zarpará desde el puerto de Burriana para dar la vuelta al Mediterráneo en una aventura muchas veces dibujada, muchas veces pensada pero a veces por falta de tiempo, por capacidad económica o de la disponibilidad de un barco no se pudo llevar a cabo hasta ahora….un viaje de 77 días por el Mediterráneo con vuelta el 16 de septiembre de 2019.
Quiero que esto sea un primer paso para emprender la gran aventura en unos años de dar la vuelta al mundo.
Pero remontémonos atrás y veamos como llegamos a esta aventura, quienes son los participantes, cuál es el barco y que hay detrás de esta locura…
Me llamo Raúl Graña pero muchos de mis amigos me conocen por el sobrenombre de Lete. Natural de Bilbao, madrileño de adopción, de padres y hermanos Cubanos, con un hijo nacido en México y otro Valenciano me considero ciudadano del mundo y por tanto ávido buscador de conocimiento y aventuras. Apenas a unos pocos meses de cumplir el medio siglo, desde pequeño siempre he tenido ganas de hacer cosas nuevas, de viajar, de conocer, de experimentar y así es como tras muchos años de experiencia (que no es más que la suma de todos los errores que uno comete en su vida) me encuentro en la situación ideal para emprender esta aventura.
La mayor parte de mi vida la he dedicado a trabajar, a trabajar muchas horas; viniendo de formación empresarial he dedicado toda mi vida a los envases y los embalajes habiendo tenido la oportunidad de Dirigir, Trabajar y reflotar negocios en varios países como España, Francia, México y Estados Unidos. Le he dedicado mucho tiempo al trabajo, no todo el que me hubiera gustado a la familia y muy poco a mi.
Hace cuatro años decidí cumplir uno de los grandes sueños de mi vida, comprar un barco. Dicen que un barco da dos alegrías, el día que se compra y el que se vende. A mi desde que lo compré me ha compensado con creces.
Después de trabajar para una multinacional por 14 años y haber cambiado cuatro veces de país y no haber fallado los resultados, las navidades del 2010 me comunican que ya no soy necesario en la empresa…así que vuelvo a España con una indemnización razonable y parte del dinero lo empleo en la compra del barco. Se encargó en Octubre de 2014 y me lo entregaron en Abril del 2015. El nombre no podía ser otro que el de mi madre fallecida en el 2006 después de luchar muchos años contra un Leucemia. A ella le encantaba navegar y el nombre del barco y este viaje van en su honor y su memoria. El barco se llama Vivian.
El Vivian es un crucero de 38 pies, o lo que es lo mismo 11,5 metros de eslora, 4 metros de manga y 2,05 metros de calado, es un Oceanis 38 de Beneteau, con tres camarotes, un baño y una ducha y todas las comodidades que un barco de crucero de vela puede proporcionar. Tiene su depósito de Gasoil (130L), sus dos depósitos de Agua (total de 336L), su barbacoa, su cocina de dos fuegos, su auxiliar y hasta un calentador de agua. En cuanto a la parte técnica contamos con una Vela Mayor, un Genova enrollable, un Código 0 y un Spinnaker, y un motor de 29CV Yanmar que nos permite realizar una media de velocidad en el barco de 6 nudos a la hora, o lo que es igual 6 millas náuticas la hora, ó 11,11 km/h. Cuenta también con la electrónica y piloto automático necesario para realizar la travesía.
Un crucero que ya en su corta vida ha tenido la oportunidad de hacer travesías a Columbretes, Alicante, Ibiza, Formentera, Mallorca, Menorca, Córcega y Cerdeña, y ha participado en varias regatas consiguiendo unos meritorios tercer puesto en la Regata Columbretes en el 2016, un tercer puesto en la Regata Puerto Azahar en 2017 y un quinto puesto en la Regata Jubilatas, también en el 2017.

Ha llegado el momento de emprender una aventura mayor, Estamos preparados para ello, y tenemos la posibilidad de recorrer el Mediterráneo por 77 días, de ahí el nombre del blog. 3500 millas de aventura náutica enfrente de nosotros.
Son varios los objetivos que me marco en esta aventura, el primero y más importante disfrutar de mi pasión, la vela, y la navegación, el segundo tener la oportunidad de conocer sitios nuevos, bonitos paisajes naturales, gente nueva y el tercero es dejar atrás varios años duros, ordenar la mente, pensar en el futuro, preparar la vuelta y aprender y dejar atrás esos años marcados por un divorcio con una persona con la que estuve 16 años de mi vida, una relación de dos años con una persona a la que quiero muchísimo pero que no me ha permitido compaginar esta aventura, un ataque al corazón, un despido de la empresa a la que pertenecía por este ataque al corazón y varios problemas más que no vale la pena mencionar.
Pero no os quiero aburrir con desgracias y problemas, a partir de ahora nos centraremos en la aventura, y os iré contando según avance la navegación las diferentes etapas que se irán cumpliendo.
Para realizar este reto cuento con una ilusión de titanio, con mi experiencia de 30 años navegando, con un gran barco, y con mis hijos y amigos que se irán sumando en partes de la aventura. Parte del viaje será acompañado y parte sólo. Tengo una mezcla de ganas porque empiece, de alegría, de tensión, de ilusión, un poco de acojone y un poco de tristeza por algunas personas que me hubiera gustado me acompañaran en el viaje, y tristeza por no ver a mis tres perretes Yuki, Bruce y Kaizen, que tanta compañía me hacen y que no me pueden acompañar en la aventura y que estarán en buenas manos hasta que regrese.
Pues allá vamos… y como decía Walt Disney, “Todos los sueños pueden hacerse realidad si tienes el coraje de perseguirlos”
Mucha suerte!!!
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Mucha fuerza amigo
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Muchas gracias Doc
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Que bien suena todo… ten cuidado y suerte
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Muchas gracias
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